La paradoja del
Egocentrismo

El dilema del egocentrismo, que invariablemente se relaciona con la necesidad de todo ser vivo de conservar su existencia, no radica en el alejamiento del otro o de lo otro con la finalidad de protegernos. El problema para el ser humano, más bien reside en el hecho de dañarnos a nosotros mismos al intentar protegernos; un estado de confusión que se origina a través del desconocimiento de la verdadera esencia de nuestra propia naturaleza.

La complejidad del ser humano

Una bacteria, dada su simplicidad, es difícil que se confunda al intentar conservar su existencia. Sin embargo, es más fácil que una cebra lo haga al no percibir la presencia de un león oculto en la sabana camuflajeado con el color amarillento de la yerba. La complejidad de la mente es directamente proporcional a los estados de confusión que experimenta cada individuo, es por ello, que los seres humanos somos más propensos a la confusión.

También puedes leer: ¿Qué harías si derraparas en la nieve?

Aunque esta teoría podría sonar contraintuitiva y paradójica, ya que los humanos solemos medir nuestra superioridad dado el “dominio” que ejercemos sobre el resto de los seres vivos a través de la razón, la degradación del medio ambiente y la pandemia actual, son ejemplos que hacen muy endeble esta idea.

Más allá de la mente

Para Eckart Tolle, incluso, la mente humana va más allá de experimentar estados de confusión. Para él, la mente humana se ha convertido en un monstruo; algo, que, a mi parecer, es fruto de su naturaleza adaptativa, imperfecta, cambiante y finita. Si esto fuera cierto, ¿hasta dónde somos conscientes de ello y qué tan útil puede ser saberlo?

Richard Dawkins asume que en nuestra mente se alberga la solución para sobreponernos a los designios de nuestra propia naturaleza. Sin embargo, mantenemos un debate interminable y vicioso presos del egocentrismo. Parafraseando a Carl Sagan, la vida no es buena ni mala, simplemente es indiferente y salvo que el día de mañana seamos víctimas de una especie de Armagedón, el ser humano, hasta hoy, es el único capaz de garantizar su permanencia en el universo.

Eric Mávic
https://ericmavic.com
fb: @meditartemindfulnessycompasion

Scroll al inicio